Las cosas van como van

En este momento, las cosas no van tan mal.  Volví al escenario, y voy a estar actuando el rol de Antigonus en la obra “El cuento de invierno” por William Shakespeare.  La convivencia se mejoró bastante desde que Gabe empezó a vivir con nosotros.  O sea, me parece que mi querido Jon volvió de sus vacaciones con otra perspectiva.  No sé que le pasó, ni me importa tanto.  I’m just glad that it’s no longer constant insanity, sino una locura fluctuante.  (It took me a minute to find that word there.  It doesn’t even exist in English.  But I like it)  Me enamoré de un judío lindo que se llama Josh.  Es exactamente lo que busco en mi vida: tan cariñoso como masculino; inteligente y practicante; racionalista y optimista.  Me parece que la vida judía ultra-ortodoxa (en que se crió) le preparó para portarse así, pero me gusta igual.  No sé si le gusto o no, pero vamos a ver.  No quiero dejar que se escape de mí, así que ¡vamos Dante!

~ por Dante en Febrero 10, 2008.

Escribe un comentario